Wednesday, January 18, 2006

 

ZAPLANA+Julio IGLESIAS = ESTAFA A LOS CIUDADANOS

De los genoveses
José Marquina: «El IVEX ordenaba emitir facturas falsas y el dinero que abonaba se transfería a Bahamas»(*)
El escándalo está servido. El ex delegado del IVEX en Florida revela que cumplió órdenes de la sede central para falsificar facturas que justificaran el envío de fondos que se derivaron a la cuenta de International Concerts -ligada a Julio Iglesias- en Nassau (Bahamas). Así se engañó a la Sindicatura.-Usted ha estado vinculado al IVEX como director de la oficina de Florida durante los últimos 10 años. ¿Qué sabe de los pagos en paraísos fiscales por el contrato de Julio Iglesias? -Los pagos no se realizaron solamente mediante transferencias bancarias directas a paraísos fiscales, sino también a través de la emisión de facturas falsas que fueron libradas por determinadas oficinas del IVEX a Valencia. La sede central abonaba ese dinero a las delegaciones y el mismo se transfería a las cuentas de International Concerts. En contra de lo que a veces se ha dicho, la producción y montaje de muchas de las actuaciones del cantante no las pagó International Concerts y después cobró al IVEX; las pagó el propio IVEX desde Valencia a través de facturas que los proveedores emitieron a oficinas en el exterior. -¿Está diciendo que se emitieron facturas falsas desde las delegaciones para justificar el pago de la diferencia entre el contrato oficial y el contrato «b» oculto, que elevaba de 375 a 990 millones de pesetas la remuneración del artista?-Se emitieron facturas falsas al IVEX de Valencia y se derivó el dinero a paraísos fiscales por varias decenas de millones. Era tanta la cantidad que se tenía que transferir que en el IVEX intentaron por todos los medios con esas facturas falsas enmascarar la operación e impedir la correcta auditoría por parte de la Sindicatura de Cuentas.

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ZAPLANA CON ROBERTO BOTELLA NAVARRO SON DOS ABOGADOS EXPERTOS DE ESTAFAS A HACIENDA Y A LOS CIUDADANOS.
Extractos de prensa.

Las condiciones del contrato que rubricó el cantante con la Generalitat son la clave de toda la operación. Julio Iglesias, oficialmente, llegó a un acuerdo con el Ivex para percibir 375 millones de pesetas por una serie de conciertos en todo el mundo. Pero, en realidad, la vinculación del cantante con el Consell se regía a través de un contrato «b», que se ocultó a las Cortes y a la opinión pública, por el que, en realidad, Julio Iglesias, se embolsaba 990 millones de pesetas libres de impuestos, cerca de 6 millones de euros de ahora. Eso permitió ahorrarse al cantante en pagos al fisco, al menos, un millón y medio de euros, aproximadamente.

Los pagos

¿Cómo se abonaba al cantante la diferencia entre el contrato oficial y el «b»? Con pagos que se realizaban a través de la red del organismo público en el extranjero. Bien mediante transferencias bancarias directas a cuentas, en teoría, vinculadas a Julio Iglesias, y radicadas en paraísos fiscales; bien, según las revelaciones del ex delegado del Ivex en Miami entre 1994 y 2004, José Marquina, a través de la emisión de facturas que se giraban por actos o servicios que nunca se llegaron a realizar pero, siempre, relacionados con la organización de los conciertos pactados entre el cantante y el Ivex. Las cantidades de las facturas se cobraban e, igualmente, iban a parar a esas mismas cuentas abiertas en paraísos fiscales como las Bahamas, las Islas Vírgenes Británicas o Irlanda. Ese era el «modus operandi».

La Agencia Tributaria

A través del juego que el Ivex realizaba, supuestamente, con las facturas falsas, el organismo logró impedir que la Sindicatura de Cuentas detectara las irregularidades en sus balances. Pero la situación no pasó desapercibida, sin embargo, para la Agencia Tributaria, cuya intervención ha sido fundamental para que, al menos, en estos momentos, el caso se esté investigando en el juzgado número 19 de Valencia. La inspección de Hacienda abrió el 23 de junio de 2004, un mes y dos días antes de que se produjera la prescripción del delito fiscal, una investigación sobre tres pagos realizados por el Ivex en julio de 1999. Los abonos alcanzaban los dos millones de euros e iban dirigidos a dos empresas radicadas en los citados paraísos fiscales de las Islas Vírgenes Británicas e Irlanda por la organización de los conciertos de Julio Iglesias en Shangai y Méjico. Posteriormente, Hacienda amplió las pesquisas a una tercera sociedad.

La investigación judicial

La investigación judicial del caso Ivex había dado mil tumbos sin que ninguno de los jueces entrara, hasta ahora, en el fondo del asunto. La querella fue presentada, en su día, por el PSPV. Pero, tras ser archivada, los socialistas recurrieron al Tribunal Supremo que, a su vez, derivó la denuncia al juzgado número 19 de Valencia, que inició las diligencias. Sin embargo, tanto los datos aportados por la Agencia Tributaria como la decisión de la Fiscalía de que el juez Luis Carlos Presencia citara a declarar, en calidad de testigo, al citado Marquina tras revelar los pagos realizados en paraísos fiscales con facturas falsas, han acabado por reactivar el caso.

Alicante


EL USO DE LOS FONDOS PÚBLICOS

La pista del dinero público

El Instituto de la Exportación ocultó un contrato con Julio Iglesias por 990 millones de pesetas que, en dos terceras partes, habría abonado con dinero de facturas falsas que se ingresaban en paraísos fiscales


P. ROSTOLL
Dos años después de su victoria electoral en 1995, el entonces presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, decidió contratar a Julio Iglesias como embajador comercial de la Comunidad. El 25 de julio de 1997, Luis Fernando Esteban, representante del cantante gallego, remitió una carta a Zaplana en la que le comunicaba que había cerrado el acuerdo con José María Tabares, en aquel momento director general del Instituto Valenciano de la Exportación (IVEX), el organismo autonómico a través del cual se realizaba formalmente el «fichaje» de Julio Iglesias.

La actuación de la Generalitat

En sus declaraciones, Marquina, contra el que el Consell ha presentado una querella, siempre ha dejado claro que, una vez que Zaplana dejó la Generalitat, informó al conseller Justo Nieto y a la ex responsable del organismo, Carmen de Miguel, de las irregularidades en los pagos a Julio Iglesias. Nieto, siempre de acuerdo a la versión del ex representante del Ivex en Miami, evitó investigar el asunto y finiquitó la relación de Marquina con el Ivex. El Gobierno, eso sí, en medio de la lucha del PP, aireó en las Cortes el resultado de la inspección de Hacienda y la sanción al organismo, de 191.000 euros, por los pagos en paraísos fiscales en medio del enfado de los zaplanistas.

Declaraciones e imputados

Hasta ahora, se han producido en los juzgados dos declaraciones significativa. Por un lado, la de José Marquina, en calidad de testigo, en la que ratificó, con abundante documentación, sus denuncias sobre la falsificación de facturas y los pagos en paraísos fiscales. Y, por otro, la del ex director del Ivex y, de momento, único imputado, José María Tabares, que elevó el tiro del asunto todavía más alto: Diego Such, el entonces conseller de Industria, habría autorizado los pagos de un contrato avalado, en último extremo, por el mismísimo Eduardo Zaplana.
 
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